En nutrición, “basado en evidencia” no es una frase decorativa: significa que las recomendaciones se sustentan en estudios científicos reproducibles, revisados por pares y con metodologías claras (cohortes, ensayos clínicos, revisiones sistemáticas o meta-análisis).
La evidencia no es perfecta ni definitiva; evoluciona. Pero nos permite distinguir entre lo que está demostrado, lo que es prometedor y lo que es puro mito.
Este blog resume esa evidencia de manera simple y práctica, para que cualquier persona pueda tomar mejores decisiones sin caer en exageraciones, miedos o tendencias sin fundamento.